En Castilla y León, la obra nueva es hasta un 66% más cara

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El acceso a la vivienda en España lleva años siendo uno de los principales retos sociales del país, y los datos del primer trimestre de 2026 en Castilla y León no hacen sino confirmarlo. Según estimaciones del sector y del propio Ministerio de Vivienda, España arrastra un déficit acumulado de entre 600.000 y 740.000 viviendas desde 2022, fruto de años en los que se ha construido una vivienda nueva por cada tres hogares que se formaban. En 2025 se autorizaron 122.000 nuevas viviendas en todo el país, una cifra muy alejada de las 220.000 unidades anuales que los expertos consideran necesarias para estabilizar el mercado

En el caso de Castilla y León el mercado hipotecario en el primer trimestre de 2026 confirma una tendencia estructural sin señales de reversión. La segunda mano concentra el 85% de las solicitudes gestionadas por Gibobs.com, fintech especializada en salud financiera y gestión hipotecaria integral, mientras la obra nueva, con el 15% restante, acumula una demanda que supera con claridad a la oferta disponible, con precios en alza sostenida que la sitúan cada vez más lejos del comprador medio. La segunda mano no domina el mercado porque sea la opción preferida. Para la mayoría de los compradores de la región, sencillamente, es la única opción disponible.

El dato más revelador del trimestre es la magnitud de la brecha de precio entre los dos segmentos, que en Castilla y León supera ampliamente la media nacional. En Castilla y León comprar obra nueva cuesta de media un 25,5% más que la segunda mano. En las principales provincias de la comunidad, ese diferencial se dispara hasta niveles que doblan e incluso triplican esa cifra: un 66,5% en León, un 53,5% en Valladolid y un 49,1% en Burgos. La región presenta precios más asequibles en términos absolutos que las grandes ciudades españolas, pero es precisamente aquí donde la distancia entre lo que puede pagar la mayoría y lo que cuesta una vivienda nueva resulta proporcionalmente mayor.

Según el Colegio de Registradores, el precio de la vivienda nueva en España alcanzó los 2.655€/m² en el primer trimestre de 2026, con una subida del 6,2% respecto al trimestre anterior. La segunda mano se situó en 2.366€/m², con un incremento del 2,2% en el mismo período. En Castilla y León, la presión sobre la obra nueva es especialmente visible dado el reducido volumen de nueva construcción disponible en la región.

Dos mercados, dos velocidades

La escasez de vivienda nueva no es un fenómeno nuevo, pero sus consecuencias se agravan trimestre a trimestre. Según el Colegio de Registradores, en el primer trimestre de 2026 se cerraron 39.473 compraventas de vivienda nueva en España, un 7,2% más que en el trimestre anterior, frente a las 138.623 de segunda mano, que cayeron un 2% en el mismo período. El resultado es un segmento de obra nueva que, con menos del 12% del total de transacciones a nivel nacional, soporta una presión de precio desproporcionada. En Castilla y León, esta dinámica es aún más acusada.

A la presión de los precios se suma el entorno de financiación. El Euríbor cerró el primer trimestre de 2026 con una media mensual de 2,57% en marzo, frente al 2,24% con el que arrancó enero, marcando el nivel más alto desde finales de 2024. «Esta escalada, en un contexto en el que las hipotecas a tipo fijo y mixto ganan terreno frente a las variables, eleva el coste efectivo de acceder al mercado precisamente cuando los precios de la vivienda, y especialmente los de la obra nueva, tampoco dan señales de moderación. Para quien compra hoy, la negociación de las condiciones hipotecarias puede suponer varios miles de euros a lo largo de la vida del préstamo», analiza Jorge González-Iglesias Baeza, CEO y cofundador de Gibobs.com.

En las solicitudes tramitadas en Castilla y León a través de Gibobs.com, esta realidad se traduce en perfiles claramente diferenciados según el tipo de vivienda. En términos generales, el valor medio de la propiedad en la región se sitúa en 184.222€ y el importe medio del préstamo en 140.825€, con un ratio préstamo-valor del 78%. Sin embargo, al desagregar los datos por tipo de propiedad, los perfiles divergen de forma significativa. Quien compra obra nueva financia una proporción menor del precio, lo que implica que llega a la operación con mayor ahorro acumulado. El esfuerzo financiero en Castilla y León es, en todo caso, inferior al de la media nacional. Los compradores de la región destinan de media el 16% de sus ingresos a la cuota hipotecaria, frente al 20-21% que se registra en el conjunto del país.

La brecha provincial: Valladolid, Burgos y León

El análisis por provincias revela que el desequilibrio entre obra nueva y segunda mano es una constante en toda la comunidad, aunque con intensidades distintas según el mercado local.

Valladolid es la provincia con mayor dinamismo hipotecario de la región, concentrando el 28% de las solicitudes, y también donde la obra nueva tiene mayor presencia relativa, con el 20% del total frente al 80% de segunda mano. La segunda mano presenta un valor medio de 138.544€, mientras que la obra nueva alcanza los 212.695€, una diferencia de 74.151€ que equivale a un encarecimiento del 53,5%. En términos de financiación, quienes compran segunda mano financian el 81% del precio de la vivienda, mientras que los compradores de obra nueva aportan proporcionalmente más ahorro, con un ratio préstamo-valor del 75%.

Burgos presenta la segunda brecha más elevada de las provincias analizadas. La segunda mano tiene un valor medio de 136.894€, frente a los 204.051€ de la obra nueva, lo que supone una diferencia de 67.157€ y un encarecimiento del 49,1%. El ratio préstamo-valor de la obra nueva en Burgos se sitúa en el 70%, el más bajo de las tres provincias analizadas y una señal de que los compradores de nueva construcción en la capital burgalesa llegan a la operación con el mayor colchón de ahorro de toda la región.

León ofrece el dato más llamativo del análisis. Con un valor medio de la segunda mano de 117.042€, el más bajo de las tres provincias, la obra nueva alcanza los 194.933€, lo que supone una diferencia de 77.891€ y una brecha del 66,5%, la más pronunciada de toda la comunidad y casi el triple del diferencial medio nacional. El ratio préstamo-valor de la segunda mano es de un 81%, que supera al de la obra nueva con un 77%, lo que confirma que, incluso en el mercado más asequible de los tres, la nueva construcción exige una aportación inicial significativamente mayor.

El perfil del hipotecado en Castilla y León en el Q1 de 2026

El análisis de Gibobs.com para Castilla y León muestra un comprador de perfil maduro, con una edad media de 38,7 años. El tramo de 35 a 45 años es el mayoritario, representando el 38% de las solicitudes, seguido del grupo de 25 a 35 años, con el 33%, y del de 45 a 55 años, con el 23%. Los mayores de 55 años suponen apenas el 3% del total, y el segmento más joven, de 18 a 25 años, representa el 2%.

Por género, el 62% de los solicitantes son hombres, el 31% mujeres y el 8% restante corresponde a otras categorías. Dentro de la comunidad, Valladolid concentra el mayor volumen de solicitudes (28%), seguida de León (18%) y Burgos (17%).

«Los datos del primer trimestre de 2026 en Castilla y León revelan una paradoja llamativa. Aunque la región tiene precios más asequibles en términos absolutos que las grandes ciudades, la distancia entre obra nueva y segunda mano es aquí mucho mayor que en los principales mercados nacionales. Eso no es simplemente un diferencial de mercado, es una barrera de acceso real para la mayoría de los compradores. Y mientras la oferta de nueva construcción no aumente de forma estructural en la región, esa barrera no va a desaparecer. Todo lo contrario», declara González-Iglesias Baeza.